Pieza privada con una de las mejores vistas de la casa: los ventanales dan directo al río Puelo, que se escucha toda la noche.
Tiene una cama king y, sobre ella, un altillo con dos camas más, así que funciona igual de bien para una pareja que para una familia de cuatro. Baño privado, sin compartir con nadie.
El desayuno está incluido y se sirve en el comedor, mirando el mismo río.











